miércoles, 19 de junio de 2013

~Furia.


Esta es la historia de un piloto, no cualquier piloto, ese que no pudo serlo y su único medio más cercano al cielo era ser imaginario, era escribir, podaba nubes con sus versos, endulzaba el cielo con sus letras y así piloteaba entre las nubes, con o sin gente, pero las historias no faltaban. Vaga por la vida con el alma triste, por que en eso se convierte un escritor; en un triste con semblante sonriente, pero si le vez a los ojos la tristeza está allí a plena luz a plena sombra, sonríe por costumbre. Pero esta no es la historia; comienza cuando mi amigo sentía, probablemente antes de ser triste, probablemente ya ni siente que es triste por eso anda así y no se preocupa por esto, o probablemente "probablemente" no significa nada, y este hombre de verdad es imaginario.
Él. Ella.
Él, de él no se sabia mucho, casi nada aparte de que la palabra era oro en su vida. Es un escritor al que un día no le llego la inspiración, y ese día le urgía volar, moría en cielos que creía suyos, tenia que escapar a nuevos cielos para evadir estos que se han manchado de traición.
Ella, es la culpable de que él no pueda amar con locura.
Él, escupía odio en cada palabra, hacia del cielo las puertas al infierno, tiro lo que había en el escritor, gritaba dolor por los ojos, desintegro todas las historias de amor que le quedaban, irónicamente intentaba olvidar cada palabra, cada mentira de ella que lo subía al cielo, intentaba olvidarla y para esto odiarla era una opción, opción descabellada y absurda, por que terminaría allí en el mismo terrible lugar de su recuerdo a olvidar.
Ella, iba camino a un encuentro, con una intención diferente a la que le guardaba el destino, iba con una sonrisa y un regalo, iba negando que lo que sentía era amor, y apartando a quien estaba a su lado por un pasado donde él no tiene protagonismo, negándose que es ilegal  pretender a dos y salir victoriosa.
Él, pretendió ser querido, y quien es él para pretender ser querido, para querer buenas historias cuando de éstas no sabe, las buenas historias no jugaban papel en su vida, nada era realmente de él... ni ella, ya que él no era y no sera jamas lo que ella quiere, él no es "Aragorn" no es a él a quien le pertenece el amor de "Arwen"... esto en caso de que fuese así en el mundo real, esto en caso de que los detalles definieran un "amor", pero nadie es tanto para determinar las acciones de los demás, no fue la acción en si el dolor parcial, fue el pretender ser querido. Eso pasa cuando las acciones no encaja con las palabras, duele.
Ella, de ella él no supo más, no por que ella no se dejara saber, él no quería saber de ella. Ella ocupaba un lugar en el mundo, ojala estuviese bien...
Él, se escurrió tras la luna y el frió de esa noche
Él y ella. Él y... ella. Él... y ella. Tómelo como quiera lector, ni son ni no son, que absurda la labor de limitarse existir, de estar y no dejar que pase nada, que doloroso el tema de haber sido, no ser y aun así estar.
A él la vida le comienza a arder en tristeza, ya no puede quererla ya no quiere tocarla, eso que a echo ella le hace hervir el alma pero su furia no pretende explicaciones, la acción ya está impuesta, y el pasado no está a lápiz, el cielo esta manchado, y a él de nada le sirve juzgar, echa una vista a aquella noche sin derecho a una segunda mañana, ella acabo su ultima gota instintiva de felicidad, eso hacen las traiciones, te ahogan en monstruos que te escoge el destino, y él no puede detenerlo pues sus ultimas creaciones le rasgaban el cielo provocando la sensación de vació incontenible, así pasa en un tic el mundo te sonríe y en el toc el mundo ya no está y él no puede hacer nada, las buenas historias no son sus amigas, ¿ella ya no quería estar con él?, la respuesta radica en su poca coherencia entre las acciones y las palabras, la culpa de ella era tan grande que también lo incluía a él.  
Esa noche hacia frió, cuando hace frió las cosas van más deprisa y las casualidades sale más a flote sin hacerse esperar, él ya sabia lo que pasaba de tiempos atrás, no se puede imposibilitar el conocimiento de la verdad cuando ésta ya está dicha, demostrada, la traición le atraviesa el pecho y la herida creciente le causa cáncer de alma, desempaca las promesas que ella le hizo, estás ya no se cumplirán, él un día la arrebato de tan jodido orgullo en obra buena, ella a cambio, el corazón y la voluntad pero jamas lograra arrancarle el desprecio que le tiene.
Él se ha marcho del cielo auspiciado por el odio que recorre su sér, igual él no pertenecía a aquel cielo, sencillamente no pertenece a ninguna parte, deambula por el mundo con una maquina de escribir, con un sentimiento portable, a los de verdad los dejo en un cielo manchado al que no piensa regresar, se canso de querer. Muchos desconocen su ausencia, pero como buen piloto se le piensa un accidente, como buen escritor un final triste.
Ojala ella si conozca de historias felices, ojala nunca se enamore, la vida empata en movimientos y el que le sigue no es nada bueno.
Mucha suerte y hasta luego.   

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