Se odia, a base de eso esta echa, si no la hicieron de males, no la hicieron. Intenta conseguir cada mañana fuerzas para respirar, un pretexto para vivir otro día más, cada paso en falso es su cobijo, y es bien recibido. No le puede pasar nada peor en la vida, nada peor que ser ella. Nadie sabe de que infierno la sacaron ni quien cargara con la maldición de crusarcela y enamorarse, ella no quiere que se repita, algo muy caro estaría pagando esta persona, nadie sobre la faz de la tierra puede hacer algo tan malo como para que el destino le junte su vida con la de ella. Pero tras tanto odio hay una historia oculta, nadie se vuelve veneno de la nada, nadie destruye más de lo que ama por placer, nadie se mata por que quiere son las circunstancias las que impulsan a tal acto tan valiente.
Su vida es un escenario y allá a fuera hay al rededor de 500 personas esperando a verla, cada mañana que solía despertar, dejaba que la luz de él le calmara los nervios del show de cada noche, lo miraba a los ojos y le irradiaba tranquilidad, por el contrario cada sonrisa de ella hacia de la más bella flor fuego y cenizas, cada trastorno de ella lo alejaba más, lo enfermaba más, lo mataba un poco; por que nadie esta costumbrado a cargar con más vació que el de uno mismo, y ella era casi un agujero negro, nadie esta acostumbrado a cargar con mujeres sin alma, ella le quito hasta su ultima sonrisa, lo vació con cada suspiro que el daba por ella, ella era taquicardia en el pecho, la intención de esta mujer no era matarlo, ella no contaba con que había nacido para hacer daño, sin querer nació para matar, cerrar los ojos frente a ella era salvarse; los trastornos alimenticios de ella comenzaron el día en que él no le sirvió más el desayuno, el resto de trastornos los tenia de nacimiento, era impulsiva, controladora, sufría de esquizofrenia, se alteraba por nada y con todos también se alteraba por todo y con él, es complicado sobrellevar una mujer así, tampoco sabe querer no sabe controlar lo que siente y expresa más en la cama que en la mirada, no sabia de ternuras, ni ella puede con ella misma, culparla no la hará mejor persona, destruirla no la cambiara.
La belleza de él es el pecado del mundo, es la ofensa de ella y lo que ha echo de Díos su enemigo, ella no puede más sino adornar su pecado al servicio y se entregar a él en piel y alma cada noche antes de abrir el telón, dejarse tocar hasta el punto de inundar su sexo, dejarse lastimar hasta el punto de soltar los más largos y agudos gemidos con el fin de olvidarse un poco de su vida y hacer valer su salida al escenario.
Solo verla salir al escenario hace valer cada centavo pagado de las personas que día a día la veían allí en el teatro de la vida, debe ser ella la inspiración de los artistas, del mundo en general del bohemio en particular. Era como una especie de diosa, su talento inalcanzable hace dudar de su presencia en el mundo, por otra parte cada que salia a cantar, cada que miraba a cada persona que allí sonreía como si la vida fuese perfecta, lo encontraba a él, le cantaba a él, como dedicándole sus letras el estaba en cada buen gesto de la gente que la amaba, él era la fuerza de su voz y el tic-tac del tiempo, él era ese sueño que se hace realidad en cada nota rota, cada que toma aire para seguir con la nota lo inhala a él. Ella lo quería de eso no hay duda, y tiene toda la razón de odiarse, a destruido lo que ama, lo ha alejado debido a su naturaleza, por que por más que ella no quiera nació para hacer daño, es el infierno echo persona y esto no lo controla ella.
No puedo marcharme sin antes decirte que has sido con lo que nadie se quiere topar en la vida, aunque es inevitable no caer ante tus pies, te serví lo que más pude, soy de tu reino y me quedaría a que hicieras de mi lo que te plazca, pero no me queda más que ofrecerte, me destruiste y ese ha sido de los más grandes placeres morir en los caprichos de una mujer echa fuego, no te odio aunque debería, te veo de lejos herirme y reírte, por que últimamente solo eso sabes. Te he soñado tres vidas seguidas y estoy casi seguro que las tres vidas he muerto por ti. Has echo de ti un vicio inconfesable en mi vida, has echo de mi un cráter en tu espalda que divide él mal que puedes desatar de ti, de la sensación alada que es pensarte y pensarme, juntos y rotos, desatas una guerra en mi cabeza a la que me acostumbraste guerra en la que siempre ganas sin importar que, siempre seremos un opuesto, en el infierno un desierto nos espera amor. Le temo a tu presencia en mi, a tu canto echo veneno mujer.
El día en el que él ya no estaba en la mañana atendiéndola, dejo de comer, no sabia a que fuerza agarrarse para cantar, no sabia que monstruos iba encontrar en el escenario, el día que despertó sola se hacia a la idea de que su salvaje ser podría vivir si aire si así quería; se aferro a una idea imposible; él era su aire, pasado un mes ya no podía soportar más tal ausencia, lo busca hasta debajo de sus uñas, intenta recordar su olor su firmeza y su figura; cuando lograba tener su imagen y su ser, lo retenia con fuerzas generalmente detrás de los dientes, presionaba tanto que cada noche le sangraba la sien, ha de suspirar hasta ahogarse intentando que su olor quede adentro en sus pulmones para siempre. Intenta gritarle que vuelva a hacer un poema con ella para convertirlo en canción, las paredes blancas la desesperan, paredes que de vez en cuando cambian de figura y textura dependiendo del trastorno y la debilidad de su alma. ¨
El ultimo día que subió a un escenario parecía un ángel, despertó odiándose, con el fuerte pensamiento de apartarse de la vida, irradiaba rabia convertida en luz, se abre el telón y da comienzo a la melodía más triste que nunca jamas presento, se le quiebra la voz y le arden los ojos en medio de la presentación, alcanza el tono más alto nunca expuesto, le llega a todo el escenario hasta quebrarles el alma hasta quebrarlos en llantos, los aplausos son su paga, todo el teatro esta conmovido, acaba su acto cerrando los ojos y no escucha más que el eco de su corazón frió, cualquier hombre allí sentado hubiese dado su vida para volverla a la vida para devolverle el fuego de su mirada y si es posible devolverla al cielo, pero esta gente no sabe que su final sera el infierno, y la oscuridad su patria y su madre, tiene que pagar por el daño que hizo, es lógico odiarse cunado uno mata a quien más quiere, cuando uno es la pesadilla de lo que más ha querido cuando uno es el eterno resplandor de veneno y miel en la vida de quien lo quiere a uno. Su existir ha ardido en fuego desde que llego a la tierra, de ahí que este pagando el más terrible castigo, nunca más pudo volver a salir a un escenario.
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