Se a dedicado a sobrevivir entre libros y tazas de café. Pues el amor o aquello que parecía, era su condena mortal. Media cajetilla de cigarrillos y aquello a lo que se le puede estar llamando depresión la han dejado devastada, en cama. Esto podría ser una enfermedad de cada 12 meses, y unos cuantos speed su solución. Ambos se engañaban, ella engañaba con los recuerdos, la depresión y las ilusiones, todos tres flojos como amantes, flojos en placer; y él, bueno, él. Sencillamente no sabe, ni ella, ni nadie, que tan engañada estuvo. Esta noche esta destinada: Hoy no llegara la inspiración. Hay tantas cosas que quiere gritarle al mundo, al sentimiento. Que hacer ¿Escribir otra tonta historia de amor no correspondido?... tal vez solo sea esto lo que tenga o solo sea lo que quiere ver. Podría salir a exhibirse, a mostrarse libre y clara, podría ir a meterse en tantas camas, todas las que le alcancen a eso de la madrugada, pero esta bastante ocupada recordándose que él no es suyo y sugestionándose con que tal vez nunca lo fue, que sus letras nunca fueron para ella, que él tal vez este mal, peor que ella, y que no es ella la que lo esa consolando, pues si de sentimientos se trataba él se dejaba derrumbar primero. Ella ahora, solo, se hunde entre sabanas y una amarga despedida, tiene atravesado un YO TAMBIÉN, que no pudo pronunciar por orgullo, le tiene suspendido un beso como punto final, que no pudo entregar por dolor. Sus labios necesitaban silencio total en dicho momento. No se lastima recordando, tal vez solo lo lastima a él, por que lejos o cerca, ambos tienen presente que se quieren. Imposible perder lo que ya esta perdido. Ahora él pertenece a sus sueños, pesadillas, e incluso otra dimensión tan real como esta, pero nada que se pueda tener, no pertenece aquí, ahora ella solo imagina, algún día, poder viajar allí donde sea que se encuentre para revivir una que otra cosa. Pretende reventar el mundo de ira y orgullo, arrancarse el cabello a manadas si es necesario, algo que no la haga sentir más, alguien quien le quite el sentimiento, tal vez una noche y otra cama para no pensar más, al fin y al cabo nunca la quiso solo para él. Ella podría limitarse a algo más simple como solo llorar, pero no es de esas. Cuando se trata de recuerdos, ella y su sonrisa comienzan sin discusión a jugar a las escondidas, y si yo fuera sonrisa donde me escondería, ¡nadie podría hacerlo mejor en el país de los recuerdos!. Su mente se inunda de él, con preguntas incluidas... ¿Que inundara su pensamiento? ¿Por que no note sus intenciones a penas lo vi llegar?, ¿Que tendré que tener para ser en lo que él se fije? ... sus pensamientos no la dejan ni levantar, la tienen hay tan tendida en la cama, tan muerta, tan viva, admite que lo que su cuerpo necesita ahora es inmovilidad, que no se caigan las lagrimas o algo peor, si corriese el mundo ahora mismo, en algún rincón tendría que encontrarlo, si dijera en voz alta que ya no esta, su ausencia se haría real. Bota suspiros en sinónimo de falta, y se ahoga en libros para no pensar, para generarse algo más que falsas palabras, que lastimas y mentiras envueltas en miel; por no herir, por hacer sonreír; lastimas y mentiras a final de cuentas. Encerrada en cuatro paredes que le cuentas historias de éxtasis total, buenos y malos días, historias de pasión y destrucción, atacada en gotas saladas, sebe que tenia opción de detenerle de abrir los ojos y no cerrar el cariño. No pudo amarlo menos, no quiso detenerle, logro inspirarse, atacarlo, pero no encontrarlo. Lo recuerda, lo piensa, lo imagina sin que se le escape ninguna curva de su cuerpo, ni de su silueta, le inmortalizara en su memoria y allí lo coronara como aquel cobarde que ha escapado a los cielos de palabras más tibias, quisiera decir cuerpo en vez de palabras, pero eso seria solo una mentira. Les falto locura en el momento de acabarse mutuamente.
jueves, 20 de diciembre de 2012
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Se a dedicado a sobrevivir entre libros y tazas de café. Pues el amor o aquello que parecía, era su condena mortal. Media cajetilla de cigarrillos y aquello a lo que se le puede estar llamando depresión la han dejado devastada, en cama. Esto podría ser una enfermedad de cada 12 meses, y unos cuantos speed su solución. Ambos se engañaban, ella engañaba con los recuerdos, la depresión y las ilusiones, todos tres flojos como amantes, flojos en placer; y él, bueno, él. Sencillamente no sabe, ni ella, ni nadie, que tan engañada estuvo. Esta noche esta destinada: Hoy no llegara la inspiración. Hay tantas cosas que quiere gritarle al mundo, al sentimiento. Que hacer ¿Escribir otra tonta historia de amor no correspondido?... tal vez solo sea esto lo que tenga o solo sea lo que quiere ver. Podría salir a exhibirse, a mostrarse libre y clara, podría ir a meterse en tantas camas, todas las que le alcancen a eso de la madrugada, pero esta bastante ocupada recordándose que él no es suyo y sugestionándose con que tal vez nunca lo fue, que sus letras nunca fueron para ella, que él tal vez este mal, peor que ella, y que no es ella la que lo esa consolando, pues si de sentimientos se trataba él se dejaba derrumbar primero. Ella ahora, solo, se hunde entre sabanas y una amarga despedida, tiene atravesado un YO TAMBIÉN, que no pudo pronunciar por orgullo, le tiene suspendido un beso como punto final, que no pudo entregar por dolor. Sus labios necesitaban silencio total en dicho momento. No se lastima recordando, tal vez solo lo lastima a él, por que lejos o cerca, ambos tienen presente que se quieren. Imposible perder lo que ya esta perdido. Ahora él pertenece a sus sueños, pesadillas, e incluso otra dimensión tan real como esta, pero nada que se pueda tener, no pertenece aquí, ahora ella solo imagina, algún día, poder viajar allí donde sea que se encuentre para revivir una que otra cosa. Pretende reventar el mundo de ira y orgullo, arrancarse el cabello a manadas si es necesario, algo que no la haga sentir más, alguien quien le quite el sentimiento, tal vez una noche y otra cama para no pensar más, al fin y al cabo nunca la quiso solo para él. Ella podría limitarse a algo más simple como solo llorar, pero no es de esas. Cuando se trata de recuerdos, ella y su sonrisa comienzan sin discusión a jugar a las escondidas, y si yo fuera sonrisa donde me escondería, ¡nadie podría hacerlo mejor en el país de los recuerdos!. Su mente se inunda de él, con preguntas incluidas... ¿Que inundara su pensamiento? ¿Por que no note sus intenciones a penas lo vi llegar?, ¿Que tendré que tener para ser en lo que él se fije? ... sus pensamientos no la dejan ni levantar, la tienen hay tan tendida en la cama, tan muerta, tan viva, admite que lo que su cuerpo necesita ahora es inmovilidad, que no se caigan las lagrimas o algo peor, si corriese el mundo ahora mismo, en algún rincón tendría que encontrarlo, si dijera en voz alta que ya no esta, su ausencia se haría real. Bota suspiros en sinónimo de falta, y se ahoga en libros para no pensar, para generarse algo más que falsas palabras, que lastimas y mentiras envueltas en miel; por no herir, por hacer sonreír; lastimas y mentiras a final de cuentas. Encerrada en cuatro paredes que le cuentas historias de éxtasis total, buenos y malos días, historias de pasión y destrucción, atacada en gotas saladas, sebe que tenia opción de detenerle de abrir los ojos y no cerrar el cariño. No pudo amarlo menos, no quiso detenerle, logro inspirarse, atacarlo, pero no encontrarlo. Lo recuerda, lo piensa, lo imagina sin que se le escape ninguna curva de su cuerpo, ni de su silueta, le inmortalizara en su memoria y allí lo coronara como aquel cobarde que ha escapado a los cielos de palabras más tibias, quisiera decir cuerpo en vez de palabras, pero eso seria solo una mentira. Les falto locura en el momento de acabarse mutuamente.
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