domingo, 2 de febrero de 2014

Este mar esta cansado de barcos hundidos.


No recuerdo desde cuando vivo en este barco sin rumbo, tampoco recuerdo como es que sube gente a mi barco en medio de la nada, se me ha olvidado manejar el barco he perdido el horizonte de toda el agua que me rodea, creo que me estoy hundiendo, quizás también estoy muerta ya hace tiempo; tal vez yo soy el mar y tu vives en mi; odio sentir que te me hundes amor.

Me levanto cada mañana preguntándome si he tomado la decisión correcta, si seguir respirando es el camino y si a cada respiro hay dirección. Tengo un vacío profundo en el alma, y un hueco en la mirada con el que no puedo más, destilo miedo y angustia a cada paso. No recuerdo haber conocido nada más allá del barco y esa profunda soledad que me acobija, pero si siento haber tenido otra vida, o al menos buenos momentos, a pesar de que la soledad me invadió los recuerdos, aunque nublados recuerdo una que otra cosa; recuerdo que me gusta la miel las burbujas y las bombas, me gusta pisar hojas secar aunque no recuerde las hojas secas, me gusta el azul y que posiblemente por eso estoy viviendo en un barco he echo del mar y el cielo mi vida, también lo recuerda a él, aunque él aun sigue en el barco es mejor en mis recuerdos.

Hoy desperté contándole con los dedos lo mal que me siento, también le conté que recordé cuando subió al barco por primera vez, le conté que recordé cuando se fue, que no recuerdo si lo deje en alguna orilla o se fue nadando y que unos minutos después de su ausencia la marea subió como si algo intentara hundirme o matarme, también le hable de que no recordaba como había vuelto por segunda vez pero que sentía que era de mentiras; pues a veces esta como en ausencia, le pregunte también si allá en tierra firme había conocido a alguien mejor alguien a quien fuera mas fácil querer; creo que la pregunta le incomodo; le conté que no ha sido mi intención alejarlo, también le dije que lo amaba pero no me presto atención; a veces creo que esta más roto que yo y que por eso ya no me habla, no recuerdo si le dije por segunda vez que estaba vuelta mierda, que tenia problemas más grandes que su presencia ausente, pero que a la vez era mi problema más grande por que lo necesitaba en los momentos en que no quería estar conmigo, creo que le llore no recuerdo, también creo que no se dio cuenta, como siempre hace un tiempo. Aun tengo presente el beso que le di, era como pidiéndole ayuda, de eso tampoco se percato, tal vez esta pensando en alguien más.

Estuvimos al rededor de hora y cuarto callados mirándonos, se metió en mis pupilas como buscando una salida o la respuesta a una pregunta que aun no existía, algo busca en mi.
¿De verdad no recuerdas cuando fue la ultima vez que volví ni cuantas veces más me he ido? cada vez que vuelvo para ti es como si regresara la segunda vez como si no me hubieras perdido 54 veces más antes, pero ven no llores mañana no vas a recordar esto, no sabrás si estoy si existo o si me fui, vuelvo por que te necesito "Uno vuelve siempre a los mismos sitios donde amó la vida y entonces comprendes como están de ausentes las cosas queridas" ...

Arma unas rayitas y me pregunta si las quiero pasar con papeletas o whisky que si vodka o cigarrillos, que si un ataque al corazón y se ríe, te amo hasta cuando no lo sientes, pero me dice que me esta preguntando que que quiero desayunar, le digo que muerte, me dice rayitas y vodka con cigarrillos sera; he estado pensando que si tantas veces se ha ido y yo no me he dado cuenta, estaría bien que esta noche nos consuma a los dos, ahora entiendo por que nunca esta cuando lo necesito por que nunca esta cuando estoy jodida... 

Hace 20 minutos se la acabo el efecto a las ultimas papeletas que nos quedaban, y se ha marchado, hemos reído hasta reventar mariposas, pero se ha marchado, le he dicho que no se pare de la cama que no me deje perdida entre las sabanas que no me dan calor, le he dicho que no me abandone a mi suerte que estoy mal que cada vez que parte la brújula del barco pierde sentido y dirección, me entran ganas de culparle por mi vida tan vuelta mierda, me entran ganas de culparle que su ausencia es la que hunde cada vez mi barco, al final le grite que se revolcara con todas y que nunca volviera que no me harán faltas sus palabras azules ni la heroína de su sudor, que tengo peores problemas que él y su maldita ausencia... me arrepiento de gritarle así, pues es eso lo que lo ha echo marcharse, de verdad lo necesito estoy mal, de nuevo quiero morir. Se fue y se le olvido decirme que me quería.
Mañana espero que no haya barco, ni cielo ni mar.