domingo, 14 de abril de 2013

Carta a un extraño recuerdo.


Te recuerdo en medio de las tempestades del día por que  fuiste sueño en una dura realidad, fuiste un pasar dulce pero duro, te recuerdo entre sombras por que duele el ser completo y tosco, duele, duele saber que ya no estas y que me pesa en los ojos tu imagen acariciándome ante cualquier mar salado en el que des-meritabas la compañía de la luz, tengo presente que no fuiste del todo amor, por que eras el ser más odiado por mi alrededor, y ahora rió,  rió por que ya llore por ti y contigo, rió por que no le veo sentido a llorarte más, me enseñaste a sonreír por que te fastidiaba mi cara larga y aburrida en los días soleados y mi actitud a la defensiva ante tus actos poco amables, me enseñaste de argumentos y siempre te ganaba, era tu niña y tu luz, entre tanto humo, recuerdas el humo en el que nos hundíamos martes y jueves, para escapar por horas entre un laberinto de minutos y caricias, yo lo recuerdo por que eran risas infinitas de las que al final recordaba poco entre lapsos borrosos de memoria gastada, me tomaste de la mano y me llevaste a lugares donde las almas como yo solo entran a dañarse más, corríamos entre paraísos nocivos y reíamos del momento me tomaste de la mano y me llevaste donde solo se hace daño y trate de salir, pero no quería salir si no era contigo quería sacarte y mostrarte la luz de una ilusión afable y problemas menos contraproducentes pero más amargos de los que puedes disfrutar sin dañar, quería mostrarte como disfrutar de un humo sano, de una tasa de café cargado, del sexo y su contra parte y del sudor de los días que hundía las sonrisas, como disfrutar eso y otras perversas cosas poéticas; y a pesar de que me calmabas de los problemas nunca me protegiste de ti, que eras el mayor problema del momento, pero eras tu, exactamente así, con tu ímpetu y desobediencia lo que sinceramente me fascinaba de ti, generaste cariño incluso en la inconsciencia de mis días, y aunque yo no era la única tenias tratos especiales para conmigo, por que cuando a las otras les mostrabas la cama en cuanto al placer, tu me enseñabas que detrás del placer había comodidad y serenidad en una larga bandada de nubes entre pierdas y luz, pero a pesar de esto no era conmigo con quien usabas la contra parte del placer, y sabes dolía, te enseñe a aguantas los golpes de la vida, y a pensar un poco más allá del acto salvaje, que se busca entre pierde y esquina, por que eras de esos problemáticos que por cualquier mirada, ya estaba encima del otro ente matándole desde las ganas hasta la mamá, eras un animal bajo piel de bueno, tu veías mi pasión a otro tipo de problemas un acto tan inmaduro, vos veías muchas de mis pasiones actos inmaduros, por que yo pensaba un poco más allá, que un poco, yo si pensaba, y tu eras un incoherente echo problema y eras una fascinación a mi adrenalina, ahora te siento en cualquier problema por que a diferencia de muchos, voz sabias que conmigo la cosa era seria, que yo no caía por estupideces, y que a pesar de todo yo "nunca" estaba mal, que yo solo me hundía en el sudor de los días y me decías muñeca todo bien simulando aquel libro del que hablábamos a ratos por que gastarlo no era para nosotros, y me buscabas ganas entre cielo y una que otra cosa rota del ayer, y me buscabas la sonrisa entre picos y caricias, entra cama y humo, entre sudores y minutos, pero la buscabas y no me dejabas hay, entre un colapso mental y la sonrisa fingida, te quise, así en pasado por que nada termino bien, por que nos fuimos entre veleros que llegaban a distintos puertos, a distintos mundos, y aun así nos soñábamos en la vida del otro, y aunque en los sueños no estuviéramos juntos y aunque los sueños sean eso SUEÑOS nos dolía y lo sentíamos por que siempre tuvimos una sintaxis personal, propia y única, y si jugáramos a conocernos de nuevo, seria igual, te sentiría con tan solo tu nombre, y estoy casi segura que si escucharas mi nombre te acribillaría el vació de mi corazón, como siempre supo pasar, te recuerdo pero no te extraño, pues, yo, tengo presente que con el pasado no se siente, y tu lo sabes, te lo dije, yo me marcho y tu te esfumas, yo me marcho y te olvidare hasta el punto que dudes de tu existir, hasta el punto de no sentirte, pero hoy te extraño, y te pienso, te estoy reviviendo entre un lapso de tiempo perdido, extraño tu trato cuando estaba mal tu si sabias como actuar ante cualquier falta de luz en mi alma absorta.

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